Lección 3: “Juan el Bautista: prepara el camino para Jesús”
Para el Sábado 19 de Julio de 2008
El versículo para memorizar dice:“De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él” (Mat. 11:11).
OBJETIVOS:
1. Saber que Elías y Juan el Bautista, son un modelo de conducta y calidad del mensaje que hemos de predicar en este tiempo del fin, previo a la segunda venida de Jesús.
2. Comprender la importancia de comprometerse con el evangelio, a fin de, no solo proclamar la Verdad, sino vivir fielmente cada uno de sus principios.
3. Hacer un plan estratégico para la proclamación del mensaje del advenimiento de Cristo, de manera que contagie a otros a comprometerse con esa esperanza en Jesús.
VERDAD CENTRAL:
Elías y Juan el Bautista fueron llamados en su tiempo para llamar a una reforma espiritual, y así preparar el camino para la venida del Mesías. Hoy, para este tiempo, previo a su advenimiento, de la misma manera se requiere preparar un pueblo que le espere en gloria.
Un pueblo consagrado; aparte de toda influencia y contaminación mundanal, en un estilo de vida peculiar y santo, a fin de estar listo para ese encuentro maravilloso con su salvador.
Esto es definitivo, no habrá más oportunidad, por tanto solo hay una alternativa para ello: “¡Prepárate, para el encuentro con tu Dios!”, y por tu testimonio, ayudarás a otros a hacer lo mismo.
ENSEÑANZAS:
1. Un llamado trascendental: ¿Por qué el llamado de Juan fue tan trascendental? ¿Pudo Juan, o alguno de sus padres, elegir otra cosa para no hacerlo significativo? Aunque “Juan nació del linaje sacerdotal de Levi”, no fue la herencia, ni la predestinación, lo que definió la trascendencia de su llamado. Ser llamado significa ser invitado a iniciar una relación de identidad personal del que llama con el que es llamado.
Aceptar tal identidad; con algo o alguien sin conocerlo, es un proceso de relación y fe. En el llamado para la salvación, a todos, como a Juan o sus padres, el privilegio es de elegirlo o rechazarlo. El libre albedrio, premisa divina, nos habilita para ello; úsalo para trascender en tu llamado en la eternidad para otros.
Isaías 40:3-5; Mateo 14:1-12; Lucas 1:76; 3:4-6.
2. Una preparación especial: ¿Cómo prepararse especialmente para la misión de su llamado? El llamado implica una respuesta. El ángel dio indicaciones precisas que bien podían ser ignoradas (por ejemplo el caso de Sansón) pero en este caso, los padres de Juan y él, en su momento; eligen acatar detalladamente esas indicaciones que lo fortalecerían y capacitarían para su trascendental tarea. Apartarse de toda influencia y contaminación moral de su circundante mundo no le impidió socializar y ser aceptado o rechazado por su mensaje. Aún a costa de su propia vida, él aceptó sus desafíos y corrió sus riesgos oportunamente. ¿Haremos nosotros lo mismo?
Lucas 1:11, 14-17, 80; 3:2; 11:1; Mateo 2:18; 11:7, 13.
3. Un mensaje específico: ¿Cuál es mensaje de nuestros días? Para Elías, como para Juan y nosotros, el mensaje de una reforma espiritual es urgente. El mensaje “Prepárate para encontrarte con tu Dios”, implica reconocimiento, arrepentimiento, confesión y reforma. Este es el mensaje de los tres ángeles. “Se necesita, firmeza e integridad de carácter para enfrentarse a la oposición”. “El gran tema de la reforma debe ser puesto sobre el tapete y la mente del público, debe ser sacudida”. El tiempo es nuestro, de proclamar por el precepto y ejemplo este mensaje angélico para salvar.
Mateo 3:12; Lucas 1:16, 17; 3:8 –14; Apocalipsis 14:6-12
4. Una transformación urgente: ¿Cuán urgente debe ser nuestra preparación y nuestra proclamación del mensaje de reforma? La venida del Señor está a las puertas. Y aunque Dios nos invita a cumplir la misión salvadora, Él no depende de nosotros para cumplir su propósito, como tampoco dependió de los judíos para ello en su tiempo, “El profeta les declaró abiertamente que Dios era capaz de llamar a otros para que ocuparan su lugar y fueran más dignos de ser llamados hijos de Abrahán. Les declaró que al no cumplir las condiciones del pacto no podrían recibir las promesas que Dios había hecho a quienes fueran fieles y obedientes”. Cumplir las condiciones del pacto, es a nosotros la gran demanda. ¿Estamos listos?
2 Reyes 1:8; Levítico 11:22; Malaquías 4:5-6; Mateo 3:4; Mateo 3:11-12.
5. Una cultura peculiar: ¿Cómo identificarnos culturalmente como el pueblo de Dios? La particularidad de un estilo de vida, en el caso de la reforma pro salud, ha dejado de ser peculiar al pueblo de Dios. La mundanalidad que impera en nuestra manera de vivir, no nos identifica como un pueblo peculiar, con una cultura propia, que le de la singularidad exclusiva de hijos e hijas de Dios. Eso no quiere decir que tenemos que desentonar con nuestro tiempo y lugar en el mundo, es la elección de nuestra relación con el mundo la que da la identidad de nuestra peculiaridad. “Por nuestras acciones decidimos nuestro destino. Por las asociaciones que elegimos determinamos que influencias modelarán nuestro carácter”. Si con un estilo de vida que nos identifique con el mundo, ó como hijos e hijas del Dios de amor.
Mateo 3:1-12; 11:2, 11; 14:1-5; 15:3; Marcos 7:11-13; Lucas 3:10-14; Colosenses 2:8.
APLICACIÓN PERSONAL:
“Aquellos que dicen conocer la verdad y comprender la gran obra para este tiempo, deben consagrarse a Dios en espíritu, alma y cuerpo. En su corazón, su vestimenta, su lenguaje, en todo, deben separarse de las modas y las prácticas del mundo. Juan el Bautista no intentó asemejarse al mundo, se sometió siempre a la voluntad de Dios y cumplió así su misión.
En caso de que él, se hubiera rehusado a hacerlo, el Cielo habría previsto un sustituto. El plan no podía fallar”. Como ahora tampoco; tú y yo tenemos esas indicaciones para un estilo de vida peculiar y santo; respondamos con nuestra preparación de la mejor manera.
Juan: “A fin de estar preparado debía orar, meditar y buscar el conocimiento celestial para entender las profecías y la voluntad de Dios” Acepta experimentarlo como tu estilo de vida y: 1) Mantén una vida de oración permanente. 2) Busca el conocimiento celestial, escudriñando cada día la palabra de Dios. 3) Aprende a conocer y escuchar la voluntad de Dios siempre. “Dios necesita hombres que preparen un pueblo para que esté en pie en el gran día del Señor”.
© Cora Duma Escobar de Villareal
© Recursos Escuela Sabática






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hey… necesito ayuda para una tarea para este sabado 3 oct sobre un resumen de san juan… plis help!