Lección 6: “El Salvador Compasivo”
Para el Sábado 9 de Agosto de 2008
El versículo para memorizar dice:“Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaba desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor” (Mateo 9:36)
OBJETIVOS:
1. Saber que tan grande fue la compasión de Dios por la humanidad, que se entregó a sí mismo en Cristo para salvarnos.
2. Comprender: La gracia y el amor de Cristo al perdonarnos y asumir compasivamente nuestra naturaleza para cumplir la ley que nos condenaba; venciendo la muerte y otorgándonos su vida eterna.
3. Hacer la decisión de conocer más el plan de salvación en Cristo, a fin de mostrar mayor compasión en nuestras relaciones con los demás.
VERDAD CENTRAL:
El cielo todo corrió riesgo por amor a la humanidad. La misericordia y abundante redención divinas nos fueron derramadas en Cristo quien se dio a sí mismo por nuestros pecados y ofrece gratuitamente a toda alma el perdón comprado con su sangre. Con su vida; su mensaje fue que la obediencia de las leyes del reino de Dios, proporcionaría salud y prosperidad a quienes les siguieran. “Si Dios así nos ha amado debemos también nosotros amarnos unos a otros”. “De gracia recibisteis –dice Cristo–, dad de gracia” y el mayor gozo nuestro debe ser, como para el cielo lo es, perdonar misericordiosamente para salvar; ministrando afectiva y efectivamente.
ENSEÑANZAS:
1. Un ministerio efectivo: ¿Cómo puede el ministerio de Cristo ahora, ser realmente efectivo?
Frente a tanta indiferencia y desamor pareciera que no se necesita a Dios, pero precisamente es ahora, cuando en la búsqueda azarosa de satisfactores, la humanidad clama por encontrarse frente a frente con Dios. Y como en los días de Cristo, pese a la confusión y la oposición de los mismos líderes religiosos, el testimonio por el estilo de vida
en el ministerio personal afectivo y efectivo en la experiencia de cada uno de los discípulos de Cristo hará la diferencia. ¿Eres tú un discípulo de Cristo?
Mateo 4:25; Marcos 5:25-29; Lucas 6:17; Juan 12:9,19; 6:15.
2. Un ministerio personalizado: ¿Cuán preparados estamos para trabajar efectivamente en un ministerio personal a la manera de Cristo?
La preocupación por alcanzar números, traicioneramente es una estrategia enemiga. El evangelismo a las masas ha sustituido el evangelismo personal de la testificación. Pretender llenar vacíos de la iglesia no llenará jamás los corazones vacíos de amor, compasión y perdón. Tú puedes hacer la diferencia, en tu relación con tus familiares, vecinos, etc. Todos responden al amor y la compasión, aunque no lo acepten. Cristo atraía a las masas porque atendía las necesidades personales particularmente, aunque no todos lo aceptaron.
Mateo 9:36; Marcos 1:22; 11:18, 28-30; 12:37; Lucas 8:1; Juan 3; 4; 9:1-7.
3. Un ministerio afectivo: ¿Cómo ministrar afectivamente sin ser malentendido? Atender sensiblemente las necesidades de las personas en los momentos mas apremiantes es mostrar afecto desinteresado. Dar sin esperar nada a cambio, en un mundo donde todo cuesta y todo hay que ganarlo, es indudablemente meritorio y este es el tiempo oportuno de la prudencia y la sabiduría para la misericordia y el perdón Divino, mostrado en la vida y conducta del cristiano verdadero. Compartir por una experiencia practica el amor de Dios a todos sin excepción alguna no se presta para malos entendidos. ¡Practícalo hoy!
Mateo 18:21-34; Lucas 7:36-50; 11:4; 23:34; Juan 8:1-11; Efesios 4:32; 1 Juan 2:12.
4. Ministradores, ministrados: ¿De que manera se puede ser ministrador y a la vez ser ministrado? Sencillamente. “Sin mi, nada podéis hacer” dijo Cristo. Solo y únicamente en la medida que somos ministrados por Él, podremos ministrar a otros. Este es nuestro privilegio y responsabilidad. “De gracia recibisteis –dice Cristo–, dad de gracia”; no podemos dar lo que no tenemos, por ello debemos ser saciados, satisfechos, no egoístamente; para poder dar; la copa debe
rebozar a fin de poder derramar a su redor su contenido. Cada uno puede y debe ser ministrado para ministrar. Dios quiere llenarnos de amor, misericordia y perdón, empecemos o continuemos derramando nuestra copa, buscando cada día ser ministrados misericordiosamente por la gracia divina a fin de cumplir la misión.
Mateo 1:23; Juan 1:14; 14:8-11
5. Misión, vocación y método: ¿Cómo estos elementos son activados en el ministerio de Cristo entonces y ahora? La misión salvadora de Cristo aun no ha concluido; y toca a nosotros ser parte activa de ella en este tiempo, no por compromiso, sino comprometidos completamente; haciendo de ella no una profesión, sino nuestra vocación de servicio. Y con los métodos de Cristo testificar por el precepto y ejemplo, ¡Cuan grande es el amor de Dios! y ¡Cuan maravilloso! a fin de traer a otros a la salvación. ¿Pueden ellos ahora, ver ese amor de Cristo en ti? Procúralo hoy.
Mateo 13:31,33, 44-47, 52; 8:12-14; 20:1; 22:2; Marcos 4:26-29; 13:28-32; Lucas 15:8-10
APLICACIÓN PERSONAL:
Cristo vino para salvar a la humanidad, pero la humanidad toda no responde en masa a la salvación; es privilegio personal, por ello personalmente se integró a la humanidad y trabajó por ella individualmente, respondiendo particularmente a la fe de cada uno entregando sus mejores dones de la verdad a quienes estuvieron dispuestos a recibirla para compartirla con igual fervor. El momento es nuestro para individualmente también responder: 1) Eligiendo voluntariamente respetar las leyes divinas y el plan de salvación. 2) Abrir nuestro corazón a Cristo y a las necesidades de otros. 3. Aceptar su estilo de vida y compartir su amor y compasión. Las decisiones que tomamos pueden conducirnos a la vida o a la muerte, las advertencias están dadas, no sigamos en lo mismo, vivamos la vida que Cristo nos ha enseñado. El Dice “Haz esto y vivirás”.
© Cora Duma Escobar de Villareal
© Recursos Escuela Sabática
Sobre el autor: Osvaldo Johnson
Fundador y editor general de este lugar, fiel amante de Dios y estoy en busca de una piedrita con mi nombre en un día no muy lejano.
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