“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdono a vosotros en Cristo” Efesios 4:32
¿Conoces a alguien que sea perfecto y que nunca se haya equivocado? Piensa bien antes de contestar y no sigas leyendo hasta que la respuesta este en tu mente. Si pensaste en Jesús, te felicito. Es el único ser sobre la tierra que vivió sin equivocarse ni una vez. Jesús como Dios y como humano fue perfecto en el sentido estricto de la palabra. Ahora, trata de pensar en otro que nunca haya cometido algún error. Si estas pensando en algunos de los héroes bíblicos como Enoc, Daniel o algún otro, ten cuidado. Que la biblia omita los errores que estos grandes hombres cometieron, no significa que nunca haya caído. Recuerda que también nos dice: “ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque” (Ecle. 7:20).Si llegamos a la conclusión de que solo Jesús vivió de modo perfecto sin cometer jamás un error, estamos dando por sentado que todo el resto de la humanidad se equivoca consciente o inconscientemente, y en este gran resto se encuentra nuestros padres. Y ¿Cómo debemos tomar sus equivocaciones?
Yamila llego a mi oficina con una amiga, y luego de conversar de diversos temas, su amiga le dijo: “¿Le vas a contar o lo hago yo?” Yamila trago saliva, y luego de un momento me dijo: “Capellán, me estoy llevando muy mal con mi mama. No hay día que no peleemos o discutamos por algo, y en algunas ocasiones, cuando yo la ignoro o no le contesto, se pone violenta. Ayer me tiro un jarro de aluminio y me dio en la cabeza. Yo me fui llorando a mi habitación y me eche sobre la cama. Después de un momento, al levantarme y al mirar la almohada vi que estaba llena de sangre. Me asuste muchísimo y llame a mi hermana para que me ayudara. Cuando mi mama vio lo que me había hecho se largo a llorar, y me hablo de un montón de cosas pero yo no la escuchaba”.
Yo conocía el trasfondo familiar de Yamila, y sabia de los problemas que estaba viviendo su madre por haber quedado sola al separarse de su marido. Sin excusar su falta, trate que esta hija agraviada comprendiera algunas reacciones de su madre y que por amor a ella perdonara su error.
Es posible que también nosotros veamos hoy errores y equivocaciones que nuestros padres ha cometido al criarnos, porque así como nosotros aprendimos a ser hijos con el paso de los años, ellos aprendieron a ser padres con nosotros. ¿Cuál es la opción que la biblia nos invita a tomar? El perdón, nacido de su corazón lleno de amor. Solo el corazón donde vive Cristo es posible perdonar y volver a empezar. Guardar el quinto mandamiento incluye perdonar de los errores de los que te dieron la vida.





