Resumen de: “Calor extremo”
Para el Sábado 3 de Noviembre de 2007
El versículo para memorizar dice: “Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.” (Isa. 53:10)
El tema de esta semana es un poco controversial. Ya que nos presenta a Dios de una manera que no estamos acostumbrados a verlo. Vemos como Dios se toma el riego de ser mal interpretado, cuando deja que Job sea tentado por las ocurrencias del Maligno. Esta semana, como el titulo lo dice, el calor extremo es esa prueba última que Dios tiene para nosotros. Ese calor, que si no nos derrite por completo, nos hace mas fuertes en nuestra fe.
Abraham en el crisol
Gen. 22 nos describe una de las pruebas mas grandes que cualquier ser humano pueda tener en esta vida. Sin explicación alguna Dios le pide a Abraham que ofrezca a su propio hijo en holocausto. Esta prueba fue dada para que todos nosotros la tuviéramos de ejemplo.
No hay nada demasiado precioso como para negárselo al Señor. Cuando cada don que él nos da lo valoramos como para ser usado en su servicio, entonces nos aseguramos la bendición divina. En cambio, si retenemos las posesiones que él nos da, no recibiremos recompensa ni en esta vida ni en la venidera. (The Youth’s Instructor, Junio 6, 1901)
Israel Descarriado
Esta historia es una analogía entre la relación de Oseas y Gomer; y la relación de Dios con Israel. Dios quería tanto a Israel, que a pesar de que ellos adoraban a otros dioses y no se acordaban de el mandato divino, él estaba dispuesto a perdonarlos. Ya que la desobediencia de su pueblo fue tan grande, Dios tuvo que someter a Israel a un sinnúmero de pruebas que a simple vista, podríamos decir que fueron crueles, pero eran necesarias para que Israel se diera cuenta que se había alejado de Dios.
Aquí es donde podemos entender mal a Dios. Como dice en la lección; podemos reconocer que Dios esta obrando, pero no nos gusta lo que está haciendo.
Sobrevivir por la adoración
Job, un siervo de Dios, que a pesar de todo lo que le sucedió pudo siempre tener a Dios en su corazón. En momentos, su angustia fue tan grande que estuvo cerca de darse por vencido, pero sus convicciones lo mantuvieron a los pies de Dios.
En esta historia hay algo muy importante que debemos tomar en cuenta. Dios no es quien le hace mal a Job, satanás es quien lo hace. La idea principal de este relato es enseñarnos a que debemos de actuar como Job lo hizo. A pesar de todas las tribulaciones que tuvo, nunca se aparto de la gracia del señor. Personas cercanas a él trataron de hacerlo pensar que lo que sucedía era por su culpa, y que Dios era quien lo estaba sometiendo a ese sufrimiento. Con todo lo que le sucedió, Job no dejo de ser leal, y Dios lo recompensó por su fidelidad.
Sobrevivir mediante la esperanza
En 2 Cor.11:23-29 se nos presenta a Pablo, un siervo de Dios que narra todo las dificultades en las que se vio envuelto durante su ministerio. Desde azotes hasta persecuciones, toda clases de abusos habidos y por haber estuvieron presentes en la vida de Pablo. Las vívidas descripciones de las dificultades de Pablo no están para hacernos sentir lastima por él. Están para que sepamos que, aun cuando estemos en lo mas hondo, el Padre todavía puede intervenir para darnos su compasión y su consejo.
Pablo llevaba palabra de alientos a todos aquellos cristianos que en su época estaban pasando por pruebas, que en estos días, gracias a Dios nosotros no soportamos. En aquellos tiempos los cristianos eran perseguido, segregados de la sociedad y maltratados por sus creencias. Todo ese sufrimiento fue vivido en carne propia por Pablo. Sin embargo, Pablo siempre recibió consolación de Dios, y esta consolación que lo ayudaba a seguir adelante fue la misma que uso para dar palabras de aliento a aquellos, que como él, necesitaban escucharlas para poder seguir adelante.
Calor Extremo
Podríamos resumir lo que hemos aprendido acerca de los crisoles de Dios en tres formas. Primero, el extremo calor no nos destruirá, sino que destruirá nuestro pecado. Segundo, el extremo calor de Dios no es para hacernos sentir miserables, sino para purificarnos, para lograr aquello para lo que fuimos creados. Tercero, el cuidado de Dios por nosotros a través de todas estas pruebas es constante y tierno: él nunca nos dejará solos, no importa qué nos suceda.
Este versículo resume muy bien la actitud que debemos tener a la hora que estemos sintiendo el calor extremo: No os ha tomado tentación, sino humana: “..mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.” (1 Cor. 10:13)









